Integrar nuevas tecnologías para superar los retos técnicos
Comprometidos con acompañar a nuestros clientes en un mundo agrícola en constante evolución, hace unos años comenzamos a explorar la pulverización con drones. Lo que comenzó como una simple curiosidad técnica se convirtió en realidad cuando vimos que esta tecnología podía integrarse en nuestras rutas técnicas.
En el marco de nuestras investigaciones iniciales, hemos constatado que:
- La cuestión de los drones se abordaba a menudo, pero generalmente se limitaba a los productos fitosanitarios utilizados en viñedos con pendientes pronunciadas.
- los anuncios no se correspondían con la realidad sobre el terreno cuando se trataba de pulverizar grandes superficies a un coste asequible.
Tras consultar con diversos expertos, seleccionamos un proveedor capaz de adaptar su material a nuestras necesidades específicas.
A continuación, se llevó a cabo una serie de pruebas, en particular para validar el volumen de agua, un factor fundamental en la pulverización con drones. Con esta técnica, más aún que con un pulverizador convencional, el volumen de agua influye directamente en el coste por hectárea. Por lo tanto, hemos definido un volumen de agua y una concentración de producto que permiten obtener una distribución y una eficacia óptimas en las plantas.
Desde 2021, utilizamos regularmente este método de pulverización para responder a las limitaciones técnicas relacionadas con las dificultades de acceso a las parcelas.
Esto puede deberse a:
- alespacio ocupado por el cultivo, como en el caso de las vides madre o las calabazas.
- las condiciones meteorológicas, que a veces impiden el acceso a los campos.
Tomemosel ejemplo de la calabaza:
La mayoría de las calabazas de gran tamaño son difíciles de comercializar. Para favorecer los frutos más pequeños sin perjudicar el rendimiento global, nuestro programa bioestimulante, además de aumentar el número de frutos, permitemejorar la resistencia de las plantas y la calidad de los frutos.
En este caso concreto, el dron permite superar la limitación técnica derivada de la imposibilidad espacial de pasar entre los cultivos de calabazas tras unas semanas de crecimiento.
El año pasado, gracias al uso de drones, pudimos implementar nuestro programa en 250 hectáreas, optimizando así el cultivo de calabazas.
Por último, pero no menos importante, hemos recibido comentarios positivos de los vecinos, que han «apreciado» la iniciativa del bioestimulante natural y el dron.
Sin duda, también porque el dron es una tecnología accesible para todos y no se asocia en el imaginario colectivo con el uso de productos fitosanitarios.