– Reducir el riesgo de mastitis clínica y subclínica en vacas lecheras durante la lactancia.
– Evitar un aumento de las células somáticas en las vacas lecheras:
– Células inflamatorias (glóbulos blancos) que constituyen la primera línea de defensa ante la invasión de bacterias en la glándula
– Células epiteliales procedentes de la renovación normal de los tejidos de la glándula mamaria.
– Participar plenamente en la reducción del consumo de antibióticos en la ganadería lechera.