– Favorecer el mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal: limitar el riesgo de diarrea en condiciones de cría no óptimas.
– Estimular la inmunidad local del intestino (especialmente en presencia de colibacilos, criptosporidios y coccidios).
– Mejorar el rendimiento zootécnico (mortalidad, GMQ, vitalidad)