Término utilizado para referirse a todos los factores de estrés que no son bióticos.
En el caso de una planta, los factores de estrés abiótico están directamente relacionados con su entorno y son, necesariamente, factores que provocan estrés oxidativo.
Estos son algunos ejemplos de estrés abiótico:
- El paso del tiempo
- El exceso y la escasez de agua
- La fertilización desequilibrada
- Los productos fitosanitarios
- La salinidad
- El trasplante
- El paso de la maquinaria y los tractores
- Las variaciones de temperatura, las olas de calor y las heladas
- El exceso y la ausencia de viento
- El ozono y la radiación UV


















